¡¡Me como el mundo!!

Quien no hace nada malo conscientemente, no tiene miedo de enfrentarse a nada.

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Que genial, que astuto, que indecente, que maravillosamente oportuno

domingo, 31 de agosto de 2014

Love, love, love

Quiero enamorarme. Desear implicarme, dedicarle todas mis horas en la cercanía y en la distancia, con palabras o en silencio. Preocuparme por alguien de verdad y pasar miedo por perderle, por dar la talla... Y así reírme por las noches de babosos borrachos y desesperados que no quieren dejar la noche en blanco, que tampoco se les mueve nada por dentro porque no piensan en alguien especial. En el fondo los compadezco, al igual que me compadezco de mi, porque no hay nada más bonito que dormirse sonriendo, que recibir halagos, caricias y lo que eso conlleva, porque las caricias solo las dan personas que sienten cariño hacia ti, no las encuentras en ningún bar ninguna noche.
Enamorarse puede ser un reto o una victoria, o por qué no, las dos cosas. Es para atrevidos dispuestos a todo, una de las sensaciones más raras, y mejores, que te da la vida, aunque también tiene sus normas a pesar de que en el amor todo vale, y es que no tienes que buscarlo, aparece cuando menos te lo esperas, como un regalo, silencioso y sin decir palabra, pero cuando llega eres completamente consciente de lo que se te viene encima, de que a partir de ahí tu vida no será la misma, cada día estarás un poco más loco, pero bueno, como dicen; las mejores personas lo están.

martes, 24 de diciembre de 2013

Todo lo hacemos corriendo y nos quedamos satisfechos

Nos montamos todos los días en el mismo autobús y después vamos andando por allí y nos perdemos. Estamos muertos de hambre y engullimos en vez de saborear cada cucharada. Hacemos los deberes en menos de media hora y después suspendemos los exámenes. Nos hacemos las dignas saliendo a la calle con los tacones más altos de la tienda y, aun sabiendo que en tacones hay que andar despacio, nos empeñamos en correr y perder toda la dignidad doblándonos un tobillo. Estamos tontos. Pasamos una tarde entera en casa desesperados porque llegue el día siguiente y la perdemos. Tenemos todo el día para arreglarnos y esperamos a los últimos 20 minutos para hacerlo mal y corriendo en vez de ir con el tiempo de sobra para poder mirarnos al espejo veinte veces antes de salir. Parece que nos gusta. Besamos rápido como si así demostrásemos más, como si el sentimiento así fuera más fuerte, y olvidamos lo especiales que son los besos lentos que te mueven algo por dentro. Al igual que regalamos besos y olvidamos lo que se siente al ganar el que tanto esperabas. Lo hacemos corriendo, como si tuviéramos prisa, como si no quisiéramos disfrutar del otro, con lo estremecedor que es hacerlo lento. Yo no lo entiendo.
Tenemos prisa hasta de enamorarnos, ese sentimiento que el reloj no puede medir pero nosotros le permitimos que lo haga. Porque cuando sentimos por otra persona nos morimos porque ésta lo sepa o se fije en nosotros y sufrimos deseando que ese momento llegue. Contamos los días y cuando lo tenemos decimos que “el tonteo” es el mejor momento de una relación, que la monotonía llega a aburrir.
Vivimos controlados por un reloj, hasta lo llevamos atado a la muñeca, quitatelo de vez en cuando y disfruta. Saborea lo que haces porque es igual de importante en tu vida una tarde en casa que un viernes en el centro. No tengas prisa, o en este caso te permito que la tengas, porque como tardes en quitarte el reloj te darás cuenta de lo mucho que has estado perdiendo.

jueves, 21 de marzo de 2013

o lala

Unos cuantos años harán ya y no encuentro el momento en el que poder acabar con esto. Desde ese invierno mi vida dejó de ser la misma rutina de siempre, se convirtió en una rutina con otra preocupación que rueda por mi cabeza cuando pienso en lo que fue, lo que podía haber sido, lo que es todavía hoy en día y lo que será si el futuro quiere que nos volvamos a juntar. Con lo fácil que parece la vida, qué complejo es cada detalle.

                                                                                          Please, don't forget me

sábado, 9 de marzo de 2013

beautiful lie

Podría decir que no me gusta nada de él, que no me llama la atención y que cuando lo tengo cerca no sonrío, decir que ya no me importa. Que cuando lo veo, lo miro como a los demás, que no me gusta su sonrisa, sus ojos ni la forma en que camina. Podría decir que no me hacen gracia sus tonterías, que no me hace reír. Podría decir que ya no le he hecho de menos. Podría decir que ya no lo quiero, pero ¿sabes? sería mentira.

martes, 7 de febrero de 2012

Deja que sean tus manos las que pongan de gallina mi piel a base de caricias. 
Deja que tus besos se deleiten con mi boca a su antojo. Deja que tu mirada me acribille como si me estuvieran apuntando con una pistola. 
Deja que tus sentidos pierdan el norte. 
Deja que sea yo quien ponga tu mundo patas arriba, a doscientos kilómetros por hora... 
Deja que nuestros secretos se queden en nuestra mente... y que tus palabras sean las que adormezcan mis oídos cada noche al acostarme

domingo, 18 de diciembre de 2011

Don't give up!

Los mejores no se rinden, los mejores son aquellos que ganan después de haber luchado contra los demás, contra el mundo, contra ellos mismos y aún así son felices con lo que hacen. Llevan toda la vida sacrificándose viendo como perdían una y otra vez pero nunca se rendían, eran fuertes y la agonía les hacía seguir, porque son increíbles, tienen una fuerza de voluntad sobrenatural y aman lo que hacen, es su vida. Se han preparado durante años, se han caído miles de veces pero han sabido como levantarse, porque cada caída, cada derrota, hace a una persona más fuerte y más madura, más capaz de poder dar un pasito mas, de saber comerse el mundo, de no renunciar pase lo que pase. Son especiales, valoran el trabajo de los demás mejor que cualquier otra persona porque saben lo que es sufrirlo y los ayudan, se sienten identificados.
Son admirables y me hacen ver que puedes conseguir lo que te propongas si realmente te importa, quien se rindió ya lo dio todo por perdido, por eso mismo me opongo, no pienso tirar la toalla y menos ahora, vengo con mas fuerza que nunca, quiero ser mejor, aprender, superarme simplemente a mi misma, soy una verdadera inconformista y eso me hace pedir más y más, no desistir, porque la cara de tonta que se me queda después de correr no me la quita nadie y la satisfacción de hacer lo que más me gusta mucho menos. 

domingo, 27 de noviembre de 2011

se van sin más


Bonitos tiempos aquellos, cada día había cien planes diferentes por cumplir, cada sonrisa tenía mil motivos y las alegrías  eran infinitas gracias a las personas que estaban a mi lado. Los días eran felices, el tiempo pasaba muy rápido sin darme cuenta y ahora mírame, cada día es mas triste que el anterior, en cada situación incomoda del día a día desearía que el tiempo pasase como un rayo y que mi invisible presencia se fuera con el. Antes necesitaba dividirme para no olvidarme de nadie, ahora todo el mundo se olvidó de mi. Los inviernos no eran tan fríos merendando en compañía, ahora se hacen pesados con un triste café solo al lado de mi sofá. Aprendí a competir caminando sin salirme de los cuadros de la calle y ganaba quien llegase antes al final, pero ahora ando despacio mirando al suelo procurando no chocar. Me daba pereza arreglarme y aun mas pensar que ponerme, hace tiempo que eso dejo de ser problema. Ya solo miro el móvil para saber la hora. Antes la carrera era un hobby y ahora que tengo tanto tiempo es mi vida. Me acuesto temprano y tengo tiempo hasta de leer, ya no hay conversaciones infinitas que me quiten las horas de sueño. Era feliz riendo y ahora solo me limito a ver como ríen. Ahora solo canto en solitario en mi bañera y hace tiempo que no tengo fotos nuevas. 
Que rápido pasa el tiempo, como cambian las cosas, como pasan de largo, se pierden en el horizonte y se van.

jueves, 6 de octubre de 2011

forget

Es inevitable, pero olvidamos. Olvidamos que un día cualquiera nos reímos hasta llorar por una tontería sin sentido. Olvidamos aquella mañana en la que nos despertaba nuestra madre con un beso y nos decía ''venga, que tienes examen de matemáticas''. Olvidamos las mariposas en el estómago en el primer día de clase. Olvidamos nuestros cumpleaños de pequeños, los juguetes que nos regalaban y la ilusión que nos hacían. Olvidamos las ganas de comprarnos un globo y llevarlo sujeto por un hilo. Olvidamos las noches sin dormir porque venían los reyes. Lo olvidamos todo, olvidamos la ilusión de ser niños mientras nos obsesionamos por ser mayores, buscando problemas donde no los hay. Viviendo de manera complicada una vida sencilla, que está esperando a que la escuchemos, para contarnos historias que nunca olvidaremos. Cierra los ojos, recuerda, recuerda quién eres, y después, vive.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Aprende

Aprendí que los amores eternos pueden terminar en una noche. Que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos. Que el amor no tiene la fuerza que imaginé. Que nunca conocemos a una persona de verdad. Que todavía no inventaron nada mejor que el abrazo de mamá con un, "ya pasó todo pequeña". Que el "nunca más" nunca se cumple y que el "para siempre", siempre termina.