¡¡Me como el mundo!!

Quien no hace nada malo conscientemente, no tiene miedo de enfrentarse a nada.

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lunes, 14 de marzo de 2011

Largo y profundo

Correr. Hacer lo que más me gusta. Luchas contra ti mismo, contra el tiempo y la distancia aparte de que después quieras competir contra otros. Es agónico pero despues tienes una recompensa y vas obteniendo resultados. Me encanta, voy a pasarme toda la vida corriendo, porque después ves a los demás, a los que han convertido correr en un estilo de vida y quieres ser como ellos. Todo a su debido tiempo. Es cansado, de mucho esfuerzo y entrenamiento constante. Corres si llueve, si hace mucho calor, si hace mucho frío, en verano, en invierno, te apetezca o no. Después empiezas tu entrenamiento y te puedes encontrar con dolores, respiración inapropiada, calor o frío... miles de cosas que intentas corregir para la próxima vez si están en tu mano, contra las que luchas con el fin de hacer los kilómetros que te has propuesto o conseguirlo en un tiempo marcado. Recorres el mismo sitio de siempre, mucha gente se queda con tu cara o te miran al pasar corriendo y te sientes orgullosa por hacer lo que te gusta e ir desentonando con los demás. Es increible la motivación que una carrera te da. Nada más llegar te colocas el dorsal y te acercas a la salida mientras pasan por al lado más y más gente preparándose. Divisas gente de un club, de otros, algunos te suenan de vista de otras carreras y hay otros a los que ya incluso conoces. Te das cuenta de que está aquella que llevabas en los talones, al final te adelantó y te quitó tu puesto y comentas sobre ella, "esta vez no va a escapar". Te colocas con los demás esperando el pistoletazo de salida y no puedes evitar agobiarte cuando todo el mundo avanza y ves que tú no puedes por culpa del montón de gente que está delante. El pelotón se despeja y poco a poco a lo largo de los kilómetros te vas sintiendo mejor y llevas una respiración y ritmo constantes. Vas dejando detrás a unos y otros te adelantan a ti. Voy siguiendo las indicaciones que me da mi padre, "arrímate a la izquierda", "acuérdate que la línea recta es la distancia mas corta", "¿Vas bien?", "afloja que te vas a defondar", "sabrás que estás corriendo bien cuando no escuches tus pisadas", "vamos a aligerar y adelantamos a este que lleva delante todo el camino", "no pienses que estás cansada, se positiva, así seguirás bien, es psicológico"... y así se te van pasando mientras por la cabeza miles de cosas; cuanto faltará, cuanto tiempo llevaré, quien quedará todavía detrás, etc. De pronto uno de los espectadores de la carrera que hay por la calle te grita: "¡Vamos niña que ya te queda menos de la mitad!". "Menos de la mitad, uf... Pero sigues con las fuerzas que te quedan, hace tanto calor que desearías haberte puesto otra cosa y todo en lo que piensas es negativo. "El último kilómetro, vamos que solo queda esta subida", me dice mi padre que ha estado todo el rato al lado. "¡¿Subida?!, dios mio lo que faltaba". Aún así no te detienes, ves como hay gente que se rinde y sigue andando, pero no quieres parar, he venido a correr esta carrera y la acabaré corriendo aunque sea lo último que haga. Cada vez hay más y más gente viendo como llegan los corredores y cómo se aproximan a la meta. "El último esfuerzo". Te lanzan vítores y te motivan. De modo que sacas fuerzas de donde ya no quedan, quieres quedar bien delante de todos aunque no tengas ni la más remota idea de quienes son y haces un sprint para terminar en condiciones y adelantar a unos pocos rezagados. Después no sabes ni donde estas, solo se te pasa una cosa por la cabeza, "por fin". Miras el tiempo, estiras, te pones algo de abrigo aunque estes asquerosamente sudada y esperas a que entreguen los premios y a ver los sorteos por si te tocara, aunque es absurdo ya que sabes que nunca eres el afortunado. Después de esto te subes en el coche y vas pensando en cuándo volverás a ir a entrenar, "serán más duros", "iré mañana mismo". "Quiero ser mejor". A esto se le suman los ánimos de la gente que tienes a tu lado y deseas con muchas ganas hacerlo cada vez mejor. Me encantaría apuntarme a un club y entrenar horas y horas haciéndo lo que alguien me mande. Tener compañeros con los que picarte por ver quién es mejor que quién, conocer a gente que comparte tus mismos gustos, que son como tú. No se como me puede gustar tanto una cosa, será por eso de que quiero hacer las cosas cada vez mejor y me gusta superarme y luchar contra mi. Es algo que por mucho que escriba y explique nadie va a entender jamás hasta que se ponga en mi piel.

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