¡¡Me como el mundo!!

Quien no hace nada malo conscientemente, no tiene miedo de enfrentarse a nada.

Seguidores

Páginas vistas en total

Que genial, que astuto, que indecente, que maravillosamente oportuno

miércoles, 23 de marzo de 2011

Lonely

Entraron y no oyeron ni un ruido, nada, solo silencio. Todo está oscuro, no entra nada de claridad. En el fondo del pasillo hay una habitación de la que sale un hilo de luz por la puerta entrecerrada. Una niña estudia sin detenimientos. Lleva encerrada bastante tiempo.
Al mediodía sus padres decidieron salir, volverían muy tarde. Ella estaba deseando que se fueran, necesitaba un respiro. Cerraron la puerta de un golpe y se sintió libre, ya que podría hacer lo que quisiera y además su hermana estaba fuera ese fin de semana. Era un sábado y todos sus amigos habían salido, estarían divirtiéndose en cualquier lugar mientras ella aburrida no sabía que hacer. Por si fuera poco tenía un examen en breve y lo que menos le apetecía era estudiar. Después de tantas quejas, decidió no hacer nada. Encendió su ordenador y se conectó para ver si había alguien con quien hablar o si encontraba alguna novedad o algo que le entretuviese. Nada, todos estaban en la calle y no había nada por lo que se decantase, nada que le llamase la atención. "¿Por qué no habré salido? Sabía que al final no estudiaría... Ahora estoy aburridísima y no tengo ni idea de lo que hacer". Cuando te obligan a estudiar, cualquier tontería es buena para entretenerse y deseas acabar los exámenes para poder continuar con eso que ahora no deberías estar haciendo. Por otro lado, cuando tienes todo el tiempo libre del mundo, lo que antes te parecía increíble ahora te da pereza hacerlo.
Finalmente decidió ver una película, una de esas tantas que tenía en una lista que nunca acababa. Anocheció, estaba sola y eso era insoportable. No escuchar el ruido de su madre en la cocina, ni la televisión en el salón o los gritos y juegos de su hermana aumentaron su triste estado de ánimo. Decidió ir a la cocina a tomar algo a ver si así se le pasaba. Sacó la sartén y se preparó un perrito aunque tenía tan poca experiencia en la cocina que le costó hacerlo. Cuando pensó que estaba en su punto le echó ketchup y mostaza y cogió una bolsa de patatas fritas. Después se acercó a la nevera y cogió un yogur desnatado de frutas para compensar lo anterior, decía ella. Empezó la película y conforme iba pasando el tiempo se sentía peor por no haber estudiado nada. Al final cuando terminó lo apagó todo, lavó los platos y cubiertos y se encerró en su cuarto dispuesta a concentrarse. Deshizo su cama, encendió la lamparita de la mesita de noche y empezó a estudiar hoja por hoja hasta que sus padres llegaron.

No hay comentarios:

Publicar un comentario